Por Santiago Williams * Fue Luisa quien disparó la pregunta que a todos nos venía comiendo la cabeza: ―¿Cuánto faltará? Los demás miramos al cielo, que seguía sin nubes. ―Me parece que tenemos para rato ―dije. Llevábamos más de un mes en aquel valle junto al gran río seco. En todo ese tiempo […]
Los fabuladores
Homo fraternus
Por Leonardo Ciccioli * Quién soy. Dónde estoy. Qué estoy haciendo. Es una linda mañana. El sol sigue iluminando mis arrugas, sigue saliendo ―el sol no se puede regimentar―, aunque parezca otro sol: un sol que ilumina una nueva realidad, una realidad más dura y árida, una realidad más dolorosa. El Rectorado encontró […]
Pecho de acero
Por Octavio Hernández * I Clark Kent escribía en su escritorio el reporte del día. El lápiz grafito dibujaba en la hoja de oficio unas letras irregulares y toscas. Miró, desde el nuevo edificio del Daily Planet, por la ventana, y el sol fulgurante lo hizo pestañear. En este día soleado de marzo, se […]
ResurrectionMachine®
Por Mario Zegarra * Fue en 2017. El despertar de los muertos. El principio del fin. Sufría una arcada tras otra, la consumían las convulsiones. Sobre la mesa del quirófano, se arqueaba en formas imposibles. —¡Apresúrense, activen el sistema! —dijo atropelladamente uno de los científicos—. Contamos con apenas segundos. Y ResurrectionMachine® fue activada: […]
La mirada perfecta
Por Pablo Ludueña * A Fede no le extrañaba: Rochi ni siquiera había tocado su pebete de salame. Siempre con la mirada perdida, se pasaba los dedos por los agujeros de los lóbulos de las orejas, perforados con aros expansores. De vez en cuando atendía su tic: restregarse los ojos. Esos enigmáticos ojos, los […]
Voy a bensarlo
Por Mario Bonabotta * En el pueblo lo llamábamos el Turco. De sol a sol, sin domingos ni descansos, sus jornadas se deslomaban sobre los surcos en que cultivaba fruta y verdura. Siempre trabajaba doblado y con la cabeza hundida en la tierra, que para él resultaba fértil y generosa, mientras que para los […]
A la vista de Dios
Por Mariano Gamenara * Germán se entretenía examinando el viejo confesionario. Lo veía macizo, a pesar de los inútiles ornamentos en la madera y de las delgadas columnas que custodiaban las dos puertas. El techo a dos aguas le terminaba de dar ese aspecto a cabaña ―le faltaba las tejas y la chimenea, nomás― […]