Por Diego Luzuriaga * Antes la alimentábamos sólo con aceite, crema, tocino, casi cero carbohidratos: la tal dieta cetogénica en su más extrema versión. Manejábamos por ella la cuchara, forzándola a tragar esas horribles grasas. Hasta que, comprobando que la dieta no mejoraba las cosas, el neurólogo decidió que volviéramos a darle comida regular. Así […]





