En el Taller de Poesía que coordino, los miércoles a las 21:00, además de trabajar con los textos que presentan los participantes, suelo darles consignas para que «suelten la mano», «se inspiren» o, sencillamente, jueguen. Más todavía, que se animen a expandir tanto su caja de herramientas poéticas como su propia voz. Una de las consignas más celebradas es la de escribir a partir de una imagen. Hoy les presentamos dos poemas nacidos a partir de cuadros famosos, en los que las palabras y aquello que los pintores volcaron en la tela se potencia, se resignifica y se transforma en algo completamente nuevo. Los invitamos a leer «Pez dorado», de Berenice B. Navarro, inspirado en el cuadro «Miranda, la tempestad» (1875), de John William Waterhouse, y «El enigma del agua», de Susana Luisa Anahí Vidal, inspirado en «El puerto de Trieste» (1907), de Egon Schiele.

Pez dorado
por Berenice B. Navarro *
A la orilla del mar
la tarde se acaba
me he quitado las sandalias
Allá, como un faro,
alguien me llama,
guiños en la noche quieta
me quito la falda, desabrocho la blusa
Ese alguien, mar adentro,
se acerca,
las olas juegan,
aúlla su luz,
se acerca
me desprendo los zarcillos, las pulseras
no hay medallón en mi cuello, no hay amarres en mi pelo
aquí,
más cerca de mí,
más cerca de mi tormenta,
entre las olas
el silencio ondea
desnuda
elemental
me voy haciendo pequeña
cimbreante
cóncava, reluciente
Ya ha llegado a buscarme,
ya me voy
con ese pez dorado que es la Muerte

El enigma del agua
por Susana Luisa Anahí Vidal **
¿Qué enigma escribe el agua, madre?
¿Qué mensaje oscila en la letanía del ocaso?
Vení a leer conmigo, por favor, sobre tu regazo quiero comprender,
no descifro lo inquietante del poema
aún.
Sobre la piel de miles y miles de llantos, un manuscrito emerge
como una danza tenue y a la vez colérica.
¿Qué cuentan las sinuosas líneas?
¿Acaso llevan en sus trazos el lamento humano?
Quizás, un cúmulo de cansancio antiguo sobre la finura de su oleaje,
o malogrados escritos sobre corazones a la deriva
entre los hilos del agua materna.
Se puede escribir en las aguas, madre, me has leído las historias
de barcazas taciturnas, de rabiosas tormentas y ballenas,
que dejaron jeroglíficos acuosos en la memoria marina
las leyendas de dioses vengativos,
el paso de Ulises al encuentro de la tejedora de su pecho
y así y así.
¿Qué leés ahora, madre? ¿el azar te proveyó la trama?
¿es tu irremediable ausencia?
Hundiré mi cansancio en tu falda
escrita sobre la pugna entre las olas y el muelle, y me uniré
a tu prosa de aguas tranquilas, junto a los cascos tiernos,
que descansan y descansan, como yo, madre, que llevo el sueño inmerso
entre los ojos, entre los senos que dejaron sobre el río
caer este corazón.

* Berenice B. Navarro es originaria de República Dominicana y reside en una ciudad sureña de Estados Unidos, pero la mayor parte del tiempo habita en un mundo imaginario de donde se trae al mundo real ideas que convierte en cuentos, novelas y poemas. Participa del Taller de Corte y Corrección con Marcelo di Marco, Taller de Literatura Fantástica con Nomi Pendzik, y Taller de Poesía con Analía Pinto, y no le parece suficiente. En Fin ha publicado el cuento “Desdémona corregida”, ganador de un concurso interno del TCyC, y la biografía «Margarite Yourcenar o cómo manipular el tiempo». ¿Quieres saber más? Visita su web https://berenicebnavarro.com/

** Susana Luisa Anahí Vidal nació el 15 de julio de 1971 en La Plata, provincia de Buenos Aires (Argentina). Es bibliotecaria documentalista, bibliotecaria escolar y poeta. Prosecretaria de Acción Social de SiTBA (Sindicato de Trabajadores de Bibliotecas en Argentina). Desde 2016 en adelante participó en variadas antologías de poesía en el país y en España, en editoriales como Clara Beter y Ser Seres. Publicó los poemarios Auxilio, ¿por qué escribí? (Dunken, 2007); El vientre del poema (Tahiel, 2017); Metele bencina (Biblioteca Chinaski, 2018); el cuento infantil Palabras largas (Ser Seres, 2024) y el libro de cuentos de terror La calle estaba fatal (Andando Palabras, 2024). Ha sido premiada en concursos de poesía organizados por la Obra Social FATSA (Sanidad) en la ciudad de La Plata. Participa actualmente en el Taller de Poesía del TCyC, coordinado por Analía Pinto. Ha publicado en Fin «Amoroso amasijo de letras» (poemas).





